jueves, 4 de febrero de 2016

FRESIA SAAVEDRA

Su vida es una canción. A los 5 años debutó en un programa infantil de radio; cuando terminó de cantar, el público la ovacionó. A sus 12 años, el propietario de Radio Cóndor la contrató como cantante por 110 sucres mensuales que eran un platal. Así comenzó su vida profesional. Su arte lo heredó de su madre, Susana Gómez, y de su padre, Julio Saavedra, violinista, a quien considera su único maestro. “Él me incentivó y llevó a las radios donde había programas y yo actuaba”. Después se casó con Wacho Murillo –fallecido–, director artístico de algunas emisoras: “Nos poníamos a ensayar. Él me enseñaba canciones que yo no conocía”.
Graba por primera vez, junto con Blanca Palomeque como el dúo Las Porteñitas, la canción Destino cruel. “Fue un éxito total, se vendió bastante”, recuerda. Después integró dúos y tríos, como Las Porteñitas con Luisa Rojas Mendoza y también con Maruja Mendoza, Carlos Rubira Infante, Pepe y Julio Jaramillo, entre otros.
El primer disco que grabó Julio Jaramillo fue con Fresia. JJ era un chico que frecuentaba las emisoras. “Él se ponía atrás de uno a cantar las canciones que ensayábamos. Un día, Julio le pidió a Murillo, director musical: “Don Wacho, no sea malito, ensáyeme que yo quiero cantar. Poco después Murillo le informó: Tú vas a grabar con el hermano de Pepe Jaramillo”. Así fue como grabaron seis temas, dos canciones –Pobre mi madre querida, yaraví, y Mi corazón, pasillo– sonaron en Ecuador y las cuatros restantes en Colombia, y una disquera lo contrató para que grabara los temas que ya había interpretado Olimpo Cárdenas, pero que en la voz de Julio Jaramillo fueron éxitos.
Fresia Saavedra es compositora de 37 canciones de música nacional, especialmente pasillos, a más de boleros y música tropical. Su porro El ladrón fue un éxito local e internacional: “Corra, papá, ay pero corra, mamá/ Enciendan pronto las luces/ Traigan pronto la escopeta/ Que en mi pieza hay un ladrón…”.

Sobre su faceta de compositora dice que a veces despertaba con una canción en la cabeza, la escribía e interpretaba con una grabadora para no olvidarla. “Así compuse mis canciones”, afirma. Una de sus preferidas, La niña inteligente, la acaba de grabar para un próximo disco de Juan Fernando Velasco. La canta: “Ay, mamacita, yo tengo ganas de conseguirme un noviecito/ Que sea bonito, que sea formal, que tenga plata para gastar”. Ríe con ganas y agrega: “¡Qué ambiciosa!”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario