Su vida es una canción. A los 5 años
debutó en un programa infantil de radio; cuando terminó de cantar, el público
la ovacionó. A sus 12 años, el propietario de Radio Cóndor la contrató como cantante
por 110 sucres mensuales que eran un platal. Así comenzó su vida profesional.
Su arte lo heredó de su madre, Susana Gómez, y de su padre, Julio Saavedra,
violinista, a quien considera su único maestro. “Él me incentivó y llevó a las
radios donde había programas y yo actuaba”. Después se casó con Wacho Murillo
–fallecido–, director artístico de algunas emisoras: “Nos poníamos a ensayar.
Él me enseñaba canciones que yo no conocía”.
Graba por
primera vez, junto con Blanca Palomeque como el dúo Las Porteñitas, la canción
Destino cruel. “Fue un éxito total, se vendió bastante”, recuerda. Después
integró dúos y tríos, como Las Porteñitas con Luisa Rojas Mendoza y también con
Maruja Mendoza, Carlos Rubira Infante, Pepe y Julio Jaramillo, entre otros.
El primer
disco que grabó Julio Jaramillo fue con Fresia. JJ era un chico que frecuentaba
las emisoras. “Él se ponía atrás de uno a cantar las canciones que ensayábamos.
Un día, Julio le pidió a Murillo, director musical: “Don Wacho, no sea malito,
ensáyeme que yo quiero cantar. Poco después Murillo le informó: Tú vas a grabar
con el hermano de Pepe Jaramillo”. Así fue como grabaron seis temas, dos
canciones –Pobre mi madre querida, yaraví, y Mi corazón, pasillo– sonaron en
Ecuador y las cuatros restantes en Colombia, y una disquera lo contrató para
que grabara los temas que ya había interpretado Olimpo Cárdenas, pero que en la
voz de Julio Jaramillo fueron éxitos.
Fresia
Saavedra es compositora de 37 canciones de música nacional, especialmente
pasillos, a más de boleros y música tropical. Su porro El ladrón fue un éxito
local e internacional: “Corra, papá, ay pero corra, mamá/ Enciendan pronto las
luces/ Traigan pronto la escopeta/ Que en mi pieza hay un ladrón…”.
Sobre su
faceta de compositora dice que a veces despertaba con una canción en la cabeza,
la escribía e interpretaba con una grabadora para no olvidarla. “Así compuse
mis canciones”, afirma. Una de sus preferidas, La niña inteligente, la acaba de
grabar para un próximo disco de Juan Fernando Velasco. La canta: “Ay, mamacita,
yo tengo ganas de conseguirme un noviecito/ Que sea bonito, que sea formal, que
tenga plata para gastar”. Ríe con ganas y agrega: “¡Qué ambiciosa!”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario